Igualdad entre hombres y mujeres

Joven graduada del curso Producción agroecológica de pastos y forrajes andinos, realizado en alianza con el Instituto de Educación Superior Tecnológico Público Jatum Yauyos. Foto: Carlos Ly.

El enfoque de género es un eje transversal del proyecto FORMAGRO. Desde el proyecto, se considera las diferentes oportunidades que tienen los hombres y las mujeres, las interrelaciones existentes entre ellos y ellas y, los distintos papeles que socialmente se les asignan en el desarrollo de sus vidas.

Desde este punto de vista, FORMAGRO considera el enfoque de género como una herramienta analítica y metodológica que posee -además- una dimensión política pues busca la construcción de relaciones de género más equitativas y justas, y reconoce la existencia de otras discriminaciones y desigualdades derivadas del origen étnico, social e identidad de género, edad, entre otros. El proyecto está enfocado desde una perspectiva de equidad e igualdad entre las mujeres y los hombres con el fin de promover mayores oportunidades para ambos sexos.

La metodología de formación aplicada en el marco del proyecto FORMAGRO integra varios componentes estratégicos para disminuir los obstáculos encontrados por las mujeres y trabajar a favor de la igualdad de género. Las principales estrategias promovidas son:

– Inclusión (en los módulos y en el material de formación) de contenido relacionados a la igualdad de las mujeres y los hombres / realización de talleres de sensibilización.

– Redacción no sexista: Favorecer un uso oral como escrito de términos y elementos libres de sexismo, superando de esta forma el lenguaje tradicional que invisibiliza y discrimina a las mujeres en general.

– Convocatorias con sensibilidad al tema de género.

– Acceso facilitado a las mujeres: Aulas descentralizadas, cercanía, clases de extensión agraria con horarios flexibles, facilidades para la presencia de las y los niños.

– Formación adaptada para las mujeres con bajo nivel de alfabetismo y mujeres quechua hablantes.

– La producción agrícola depende en gran medida de la interdependencia, complementariedad y colaboración entre mujeres y hombres en la esfera familiar. Por lo tanto, los esfuerzos para cerrar la brecha de género en todas las áreas de trabajo deben cuidar esta complementariedad y colaboración. El proyecto FORMAGRO refuerza de esta manera las actividades productivas de los hombres y de las mujeres, poniendo énfasis en el acompañamiento técnico de las mujeres que tengan el deseo de poner en práctica los conocimientos adquiridos en los diferentes módulos de formación ofertados por el proyecto y en la distribución de recursos de forma equitativa.

– En el caso de las mujeres campesinas y comuneras, el proyecto busca visibilizar y enfatizar aún más su papel importante en la sociedad y en la actividad agrícola, y contribuir así en su empoderamiento. El proyecto pone énfasis en brindar oportunidades y capacidades a las mujeres rurales a fin de impulsar la agricultura familiar liderada por las mujeres y el emprendimiento femenino, y ponerlas en reales condiciones de éxito a nivel productivo, comercial, social y humano.

Finalmente, desde el proyecto FORMAGRO se contempla mejorar -de esta manera- el acceso de la mujer al trabajo remunerado y el manejo de recursos generados por sus propias actividades económicas. Ese proceso generará más confianza y más independencia, y favorecerá relaciones de género más equitativas y el desarrollo de la igualdad de oportunidades entre mujeres y hombres.