Los y las jóvenes del campo del Perú, en el marco del Primer Foro Nacional Juventud Rural y Agroecología, llevado a cabo los días 22 y 23 de marzo del 2018, nos pronunciamos para expresar nuestras preocupaciones, demandas y compromisos frente a la situación de la juventud rural y el sector agroecológico del país.
Nosotros y nosotras somos jóvenes que persistimos en el campo pese a la desvalorización y precarización de la pequeña agricultura. Los y las pequeñas productoras familiares generamos cerca del 80% de los alimentos que se consumen en el mercado nacional. Sin embargo, al no ver un futuro en el campo, muchos y muchas jóvenes rurales migran a las ciudades, y los que nos quedamos, nos enfrentamos a diversas barreras. Por otro lado, frente a la dominación de una producción agrícola convencional, también nos enfrentamos a diversos retos para el fomento a las prácticas agroecológicas, la valoración al rol de la mujer en la preservación de estas prácticas, y la producción de alimentos más sanos para nuestras familias y el medio ambiente.
Respecto al financiamiento agrario y los mercados agroecológicos, identificamos que:
- Muchas veces nos enfrentamos a una doble discriminación, por ser jóvenes y por ser pequeños productores y productoras. Por ejemplo, encontramos muchas dificultades para acceder a créditos para nuestros emprendimientos, debido a la desconfianza y las altas tasas de interés.
- Existe una falta de apoyo de parte de autoridades locales e instituciones públicas a nivel nacional, regional y local, para impulsar el desarrollo sostenible y la agricultura ecológica, y para capacitar a los y las jóvenes en emprendimientos agroecológicos y planes de negocio.
- No sólo existen oportunidades limitadas en nuestros contextos, sino también una deficiente información sobre ellas, tales como fondos concursables y programas de apoyo a la producción campesina.
- Los y las productoras rurales nos enfrentamos a un menor acceso a nuevos mercados y tecnologías, tales como la venta por Internet.
- Debido a las dificultades mencionadas, y la falta de organización, tenemos una deficiente capacidad de negociación colectiva y de defensa de nuestros derechos.
Respecto a los espacios de formación para el emprendimiento juvenil agrario, identificamos que:
- Las universidades y los institutos superiores tecnológicos nacionales y privadas no promueven las carreras agropecuarias o incorporan cursos sobre la agroecología, replicando prácticas agrícolas convencionales.
- Nuestros sistemas educativos no reflejan la realidad que viven los y las jóvenes en el campo, desvalorizando las prácticas ancestrales de la comunidad. Los centros educativos primarios y secundarios muchas veces no cuentan con áreas verdes, ni incentivan las prácticas agrícolas o el cuidado ambiental.
- Estamos en un escenario de desvalorización a la actividad agropecuaria, en el que los padres y madres de familia no incentivan el estudio de carreras agropecuarias o la dedicación a la actividad agroecológica.
Respecto a la participación juvenil en organizaciones agrarias y políticas, identificamos que:
- Existen actitudes autoritarias y desconfianza de parte de los líderes mayores, quienes no incentivan o generan espacios propicios para la participación y el liderazgo juvenil rural en las organizaciones agrarias y políticas.
- No se respeta la cuota de género en los partidos políticos y las organizaciones. Persiste un marcado machismo, debido a la falta de educación en temas de igualdad de género.
- Las tasas de violencia familiar limitan nuestro desarrollo, y frenan nuestra participación pública.
- Se criminaliza a los y las jóvenes que participan en organizaciones políticas.
- La precariedad económica restringe la participación de jóvenes en espacios políticos, de liderazgo y capacitación.
- Los y las jóvenes somos el grupo electoral más numeroso en el Perú. Sin embargo, muchas veces no ejercemos nuestro derecho a la participación activa.
En este contexto, los y las jóvenes rurales exigimos:
Respecto al financiamiento agrario y los mercados agroecológicos:
- Presencia de instituciones públicas y privadas para contar con mayor información sobre financiamiento para jóvenes productores y productoras agroecológicas y el desarrollo de planes de negocio.
- Capacitación técnica para lograr la certificación de productos orgánicos.
- Que las instituciones públicas mejoren las vías de comunicación para que los y las productoras puedan acceder a otros mercados competitivos.
Respecto a la participación juvenil en organizaciones agrarias y políticas:
- Exigimos al gobierno central (MINEDU), regional, local y a la sociedad civil promover, diseñar e implementar leyes que apoyen a los y las jóvenes a acceder a espacios de formación ciudadana y política en la educación inicial, primaria y secundaria, y en espacios formativos como escuelas y laboratorios.
- Que los gobiernos locales y regionales promuevan el liderazgo juvenil en sus espacios de participación y representación ciudadana.
- Exigimos al gobierno central desde sus ministerios (MINAGRI), y a los gobiernos regionales y locales desde sus gerencias municipales, que promuevan y apoyen a las organizaciones y colectivos agrarios juveniles, para generar mercados y emprendimientos agroecológicos justos.
- El cumplimiento de la cuota de participación de jóvenes y mujeres a nivel de nuestras familias, organizaciones políticas y agrícolas.
Respecto a los espacios de formación para el emprendimiento juvenil agrario:
- Concientizar a las autoridades para que realicen una mayor inversión económica en la educación rural, con formación agropecuaria, necesitamos que ejecuten proyectos productivos de sus comunidades e implementen centros de formación agropecuaria con técnologías y unidades productivas.
- Demandamos una educación agropecuaria más práctica e integral, inclusiva con mucha innovación, investigación a través de módulos interactivos estableciendo alianzas estratégicas con el sector público y privado, articulando los diferentes niveles educativos del sector rural.
- Demandamos la incorporación de contenidos para una educación agroecológica significativa en el sector rural, como turismo vivencial, producción, comercialización y consumo de productos agroecológicos reincorporando la producción agroecológica y fomentando desde muy niños y niñas la cultura ecológica donde trabajen activamente docentes, padres y madres de familia y estudiantes.
Finalmente, proponemos, desde los y las jóvenes rurales:
- Nos comprometemos a ser actores y actrices con actitud de cambio, liderando procesos de desarrollo agroecológico con respeto a la biodiversidad, reconociendo la igualdad entre mujeres y hombres para una sociedad más justa y equitativa.
- Nos comprometemos a promover y sensibilizar la importancia de la agroecología, el consumo de alimentos saludables, y el turismo vivencial a través de una red de jóvenes activistas en favor a la agroecología y el cuidado de la Pachamama.
- Nos comprometemos a emprender proyectos productivos con enfoque agroecológico aplicando diferentes conocimientos adquiridos en las pasantías e intercambios de diferentes organizaciones.
- Sensibilizar a los productores y productoras, organizarlos y solicitar el apoyo de las autoridades para fortalecer la producción agroecológica y así acceder al financiamiento de fondos concursables.
- Retornar a nuestras localidades con conocimientos y experiencias producto de la migración, para contribuir activamente al desarrollo social y económico.
- Compartir las experiencias y conocimientos adquiridos en este foro con nuestras comunidades.
- Empoderarnos y concientizar a nuestro núcleo familiar, escuela y comunidad sobre la importancia de la participación juvenil en las organizaciones agrarias y políticas. Cumplir y hacer cumplir las leyes con ética y valores.
- Acercarnos a las instituciones públicas con objetivos claros y demandas concretas, ejerciendo nuestro derecho a la participación y vigilancia ciudadana.
¡Adelante, manos jóvenes por el campo!
Lima, 23 de marzo del 2018